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Dª Aurora Medina De La Fuente

AURORA MEDINA DE LA FUENTE
(Semblanza biográfica de una ilustre Montalbeña del siglo XX)

      No es tarea fácil trazar una biografía somera de Aurora Medina de la Fuente. Por ello, me he inclinado por recapitular con humildad todas las reseñas conocidas y que, por su carácter provisional, deberán envejecer pronto (ojalá fuera mañana) a favor del libro deseado, el libro penetrante y exacto que reintegre a esta gran figura montalbeña al elenco de conquenses ilustres y la reivindique como una riqueza más de nuestro particular patrimonio cultural. Queden, pues, estas notas (información reunida procedente de distintos artículos y documentos) como cimiento seguro del futuro estudio que reclama la vida y  obra de esta extraordinaria educadora. Acercarnos a ella y honrarla es algo que a todos nos debe de enriquecer y enaltecer.

       Esta insigne pedagoga, reconocida por los especialistas como figura indiscutible y relevante de la educación preescolar en el siglo XX en España, nació el día 1 de enero de 1910 en Montalbo (Cuenca). Hija de  Dionisio Medina Priego (por entonces, guardia civil en el cuartel de la Benemérita en  Montalbo) y Eugenia de la Fuente Alcaraz, ambos naturales de Huelves (Cuenca); sus abuelos paternos fueron: Galo Medina y  Victoria Priego, y  los abuelos maternos: Valentín de la Fuente y Joaquina Alcaraz, todos ellos naturales de Huelves.  Recibió el sacramento del bautismo el día 12 de enero del mismo año en la Iglesia Parroquial de Santo Domingo de Silos, en Montalbo (Cuenca), por Lorenzo López Santa-Cruz, párroco de Montalbo; fue su madrina Aurora Fernández, natural de Saelices (Cuenca) y se le impuso como nombre de pila Manuela-Aurora.

        Al poco tiempo de nacer, la familia marcha a Tarancón, para inmediatamente trasladarse a Almendralejo, en donde el padre ejercerá de administrador de una fábrica de harinas y la pequeña Aurora realizará sus estudios primarios. Finalmente, la familia regresa a Huelves y Aurora es enviada a Cuenca para realizar el bachillerato en el colegio de las Siervas de San José. Mas tarde estudia magisterio y el 11 de diciembre de 1933 aprueba las oposiciones, siendo su primer destino como maestra una escuela del barrio madrileño de Canillas.  El 7 de septiembre de 1940 es nombrada Directora del Centro Escolar “Hermanos Miralles”. El 23 de marzo de 1942, logra por oposición la plaza de Directora del Grupo Escolar “Amador de los Ríos” de Madrid.  Ingresa, mediante oposición, en la Escuela de Estudios Superiores de Magisterio de Madrid y, tras superar en 1946 el curso de especialización para los titulados de dicha Escuela, es nombrada, por Orden Ministerial del 24 de septiembre de 1946, Inspectora de primera enseñanza  de Navarra y el 18 de octubre de 1951 Profesora de Filosofía en la Escuela de Formación del Profesorado “Blanca de Navarra” de Pamplona. Aquí prepara y organiza los Programas de Educación, siendo muy elogiados el Programa de Labores para niños de 5 a 6 años y el Programa para el periodo de 1º Curso de Enseñanza Elemental (de 6 a 7 años), publicados, ambos, en el Boletín de Educación de Navarra nº:74. En 1958 representa a España en la celebración del Congreso Mundial de la OMEP celebrado  en Bruselas. En 1960 organiza una gran exposición  y un curso nacional para la preparación de profesores de educación preescolar. Mediante Decreto de 27 de diciembre de 1960 es nombrada Inspectora Central de Educación, tomando posesión de su nuevo cargo el 11 de enero de 1961. En este mismo año asiste como representante de España a la Conferencia Internacional sobre educación preescolar celebrada en Ginebra. Desde su nuevo cargo como Inspectora Central realizará una influyente y reconocida labor en los círculos educativos de su entorno para elevar el índice de feminización en el profesorado de enseñanza obligatoria y en la formación de las maestras incorporadas a la universidad. El 15 de junio de 1962 organiza una jornada de educación preescolar. Asiste al Congreso de Educación de Scuola Materna celebrado en Turín del 4 al 10 de septiembre de 1963. También acude al Simposio celebrado en Lieja con el tema “Formación del profesorado preescolar”. En 1967 funda la Organización Mundial para la Educación Preescolar en España, entidad no gubernamental consultiva ante la UNESCO, UNICEF y el CONSEJO DE EUROPA, y que se encuentra presente en más de 70 países, siendo durante muchos años Jefa del Departamento de la Sección Preescolar, Presidenta del Comité Español de la OMEP, Presidenta Honoraria del mismo y Miembro Honorario del Comité Mundial de la Educación Preescolar.  Durante el año 1967 y principio del 1968 participa en la estructuración de la Dirección General de Enseñanza Primaria, aportando sus conocimientos y gran experiencia. Asiste e interviene en el Consejo Mundial de la OMEP celebrado en París en febrero de 1969 y en donde se aprueba por unanimidad convertir el Comité Provisional de OMEP-España en Comité Nacional, con derecho a voz y voto en todos sus encuentros internacionales. En ese mismo año interviene en los cursos de actualización para maestros de párvulos organizados por la Inspección de Enseñanza Primaria. Por Decreto 3103/1969, a propuesta del Ministro de Educación y Ciencia, Sr. Villar Palasi, y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 5 de diciembre de 1969 es nombrada Delegada Provincial del Ministerio de Educación y Ciencia en la provincia de Guadalajara (B.O.E. nº:296 de 11 de diciembre de 1969), convirtiéndose en la primera mujer que es nombrada en España Delegada Povincial. En 1973 interviene en los coloquios sobre educación preescolar. Participa de forma muy destacada en la celebración mundial de la OMEP celebrada en Madrid los días 9 al 13 de septiembre de 1970. El Ministerio de Educación le solicita colaboración e información para la elaboración del Libro Blanco de la Educación en lo referente a la educación preescolar. Colabora activamente en  el Proyecto de Ley General de Educación y Financiamiento de la Reforma Educativa, aprobado el 4 de agosto de 1970, y que representó una profunda reforma del sistema educativo español, especialmente en lo referente a la educación preescolar y cuya finalidad principal se centró en el desarrollo armónico de la personalidad del niño. También contribuyó e influyó con sus innovadoras propuestas en la redacción de las Orientaciones Pedagógicas para la Educación Preescolar que fueron aprobadas por O.M. del 27 de julio de 1973.El 3 de abril de 1975 deja el cargo de Delegada Provincial y regresa a la Inspección Central de Madrid, en donde permaneció hasta su jubilación, ocurrida en 1980.

        “En España, escribe Mª Dolores Olaya Villar, las inquietudes por la mejora de la educación preescolar se personalizan en la figura de Aurora Medina”. Durante toda su ingente labor profesional dedicó especial atención a la Educación y Enseñanza de Preescolar e Infantil, campo en que destacó por su gran conocimiento, entrega y vocación, resaltando la gran importancia que tiene la educación y la enseñanza durante los 7 primeros años en la vida del hombre (ciclo de la vida: etapa maternal y preescolar) e impulsando, con exquisita finura y sensibilidad, los más altos valores para la Protección de los Derechos y la Educación de los niños. Reconocida nacional e internacionalmente como una de las mejores especialistas en Educación Infantil, todos sus grandes méritos fueron oficialmente reconocidos con la concesión, el 28 de noviembre de 1968, de la Encomienda de Alfonso X el Sabio y con la Banda de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio en enero de 1980.

        Publicó varios libros dedicados a maestros, padres y niños con tan favorable acogida y tan gran éxito por parte de los educadores españoles que algunos de ellos se agotaron rápidamente, tuviéndose que realizar nuevas ediciones. También publicó numerosos artículos. Sus creaciones más importantes son: “Educación de Párvulos”, ed. Labor (1955: 1ª ed.; 1962: 2ª ed.; 1967: 3ª ed.), obra de extraordinaria relevancia tanto a nivel nacional como internacional reconocida oficialmente por el Ministerio de Educación que tuvo a bien distribuirla por todos los centros nacionales de primera enseñanza; “Aventuras de Juan  José” (Diario de un niño) , H. de S. Rodríguez (1958: 1ª ed.; 1960: 2ª ed.; 1964: 3ª ed.); “Bibliografía infantil recreativa”, Ministerio de Educación Nacional (1958), Sucs. de Rivadeneyra; “Can y Me aventureros”, ed. Santiago Rodríguez, (1ª edición: 1964, 10ª: 1982); “Cuentos, juegos y poesías”, Sucs. de Rivadeneyra (1ª edición: 1961, 7ª: 1978); “Historia de un viejo tren”(1ª edición ed. Teide 1967 y 15ª ed.: 1988); “Juegos Infantiles”(Madrid, Empresa Nacional de Óptica, 1975); “Fantasía y realidad 1: guía del profesor (volumen 1º, Enosa, 1974) y “Educación Preescolar” (programa de especialización del profesorado de EGB. 12 volúmenes. UNED 1975 – 1976). En colaboración con otros especialistas publicó: “La casa del monte” (Fantasía y realidad. Método audiovisual de lenguaje. Editado por Enosa y E. Rosas S.A., 1972); “Juegos y juguetes educativos en la edad preescolar”, Magisterio Español, 1967; “Campanillo”, (Método audiovisual de lenguaje. ed. Enosa, 1972);  “El Remolino”, (ed. Rosas, 1974); “Fantasía y realidad 1: método de escritura. Lucero y Dogo” (Enosa, 1972); “Introducción y perspectivas actuales”(1975); “El lenguaje en la edad preescolar” (1976); “Conducta social del preescolar” (UNED, 1976); “Desarrollo perceptivo y cognitivo: educación de la inteligencia”(1980); Educación especial. Equipo de material sensorial” (Enosa, 1970) y “Sobre didáctica de la lengua y la literatura: Homenaje a Arturo Medina” (Montesinos Editor, Madrid, 1989). En esta última obra, su contribución fue el capítulo titulado: “Comunicación, afectividad y lenguaje infantil” (págs. 51-70).

        En 1968  escribe la presentación a la edición española de la obra “La Enseñanza en la escuela de párvulos” de L.Pourver, publicada por Magisterio Español, y en 1983 realiza el prólogo a la edición castellana del libro “El juego educativo. Iniciación a la actividad intelectual y motriz” de O. Decroly y E. Monchamp, publicado por Ediciones Morata S.L.

       Numerosos son sus artículos publicados en obras colectivas y revistas especializadas como: Revista Escuela Española, Boletín de Educación de Navarra, Revista Española  de Pedagogía, Boletín OMEP-España, Bordón, Atenas, Supervisión Escolar, Anales de Pediatría y El libro español; destacando su Bibliografía para las maestras parvulistas y opositoras a escuelas maternales y de párvulos en Revista Escuela española (18 de diciembre de 1968); Líneas generales de la educación preescolar, en Revista de Educación, nº:174; Problemática de la educación preescolar en España (Revista de Educación, n:247); Viaje de estudios a Italia (Vida Escolar, nº:54); Bibliografía infantil recreativa (M.E.N. Madrid, 1958); Educación Preescolar (R. de Educación, nº:152); Juegos educativos para párvulos (Boletín de Educación. Pamplona, diciembre 1959); Juegos y juguetes (Vida Escolar, nº: 4, Madrid 1959); ¿Libertad o disciplina? Orden  (Vida Escolar, Madrid, enero 1961); II Feria Internacional del Juguete (R. de Educación, nº:153, Madrid, 1963); Significado de la Educación Preescolar (R. de Educación nº:229, Madrid, 1973); Bibliotecas para pequeños (Vida Escolar).

      De todas sus obras citadas, merecen especial mención las siguientes:

        A): El interesante y ameno libro “Historia de un viejo tren”. Obra aprobada por el Ministerio de Educación y Ciencia el 10 de agosto de 1966. Maravilloso y atractivo cuento en el que se narra la historia de un tren abandonado en vía muerta; un viejo tren gruñón y resentido que se transforma en simpático y acogedor gracias a la encantadora familia que se instala en sus vagones. El tren, en sus conversaciones con el niño, cuenta sus andanzas por el mundo, todo cuanto ha visto, y vivido y transportado, y cómo fue construido; para terminar, finalmente, en una preciosa exposición como pieza de museo. Sus páginas están ilustradas con bellos dibujos de Armando Martínez.

         B): “Cuentos, Juegos y Poesías”. Libro de primeras lecturas aprobado por el Ministerio de Educación Nacional mediante O.M. de 12 de marzo de 1962 y pensado y escrito, según la propia autora, para las maestras de párvulos y las madres, que han de contar cuentos a sus niños y nutrirles el ansia poética infantil, en cuyas manos y dirección pende la vida futura de los más pequeños; y, sobre todo, para los niños, para que lean, relean, gocen, reciten, narren e inventen, pensando en su felicidad y goce artístico tan necesarios a su salud y fecundidad mental. Libro lleno de delicadeza, sensibilidad y colorido en cuyas páginas se recogen cuentos, juegos y poesías infantiles originales de Aurora Medina, junto con poesías de Góngora, Machado, García Lorca, Federico Muelas, Gloria Fuertes…, y traducciones y adaptaciones libres que la propia autora realiza de cuentos, juegos, fábulas, canciones y poesías, tanto populares (especialmente cuentos y villancicos conquenses), como anónimos o de autores como Esopo, Fedro, Ysopete,  Holbrook, Thompson, Mistral, Bryand, Berdiales…); composiciones infantiles de ayer, de hoy y de siempre con las que disfrutarán los más pequeños. Sus páginas están bellamente ilustradas por Francis Bartolozzi Sánchez (“Pitti”). De entre sus páginas, y como poesías más originales de Aurora Medina, debemos resaltar las siguientes: “Matitas del campo”, “Pajarita de las nieves”, Brotes nuevos”, “Primavera” y “Mariquita, Mariquita”.

PAJARITA DE LAS NIEVES:

“Pajarita de las nieves,
de vuelo gentil,
que saltas y danzas
como en abril.

Piquito de aguja
y patitas breves,
el pechito blanco,
¿dónde vas de etiqueta
por esos campos?

El cierzo soplando
con tanto brío
y tú de etiqueta
y tan leve.
¿No te da miedo el frío,
 pajarita de las nieves?”


         C): “Can y Me, aventureros”. Maravilloso cuento escrito con lenguaje dulce y tierno para que los niños se sientan felices y libres. En él se narran las extraordinarias aventuras que viven dos pequeños amigos: un perrito (Can) y un corderito (Me). Una obra bellamente ilustrada con dibujos ricos de color y de vida por la famosa dibujante Francis Bartolozzi (“Pitti”) que, por su extraordinaria labor realizada en esta obra, le concedieron el Premio Nacional del Ministerio de Educación en 1963. Un libro encantador que hace crecer el alma de los niños, atesorando en su corazón imaginación, sueños y preguntas. El libro fue aprobado por el Ministerio de Educación Nacional mediante O.M. del 3 de abril de 1964 (B.O. del M.E.N. de 30-4-1964).

        D): “Aventuras de Juan José”. Diario de un niño que él mismo escribe con lenguaje ingenuamente infantil, con narraciones, leyendas y fiestas populares. Todo ello con un claro fondo de intencionalidad didáctica. Libro escolar de lectura ilustrado por Antonio Cobos y que en 1959 fue galardonado con Mención Honorífica y Diploma en el Premio “Lazarillo” creado por el Instituto Nacional del Libro, con la colaboración de los Ministerios de Información y de Educación Nacional.

         E): “La casa del monte”. Bellísimo cuento que narra la historia de amistad entre un burrito (Lucero), un Perro (Dogo), un gato (Michino Mia) y un niño (Pablo) que viven en una vieja y abandonada casa en el monte. Los textos son de Aurora Medina, Antonio José Rojo y Arsenio Sánchez, y sus maravillosas ilustraciones corresponden a Iván Fernández. Un excelente libro recreativo incluido dentro del programa audiovisual de enseñanza de la lengua materna y que fue impulsado por la Fundación Internacional Lengua Española.

       F): “Educación de Párvulos”. Obra maestra con la que se consolidó y extendió su autoridad a nivel nacional e internacional, obteniendo, desde su inicio, una extraordinaria acogida por parte de los educadores españoles, por lo que el mismo Ministerio de Educación y Cultura recomendó, fomentó y propagó por todos los centros nacionales de primera enseñanza. Su publicación constituyó una eficaz ayuda para los maestros y un estímulo para los padres, a la vez que sirvió como firme cimiento para la educación futura de muchos niños. Entre sus páginas se incluyen numerosos dibujos, tradiciones populares, canciones, partituras musicales, narraciones, recitaciones, adivinanzas, trabalenguas, juegos de lenguaje, poesías, nanas y villancicos sueltos recopilados y adaptados por la autora; canciones y juegos que han pasado de generación en generación y que nos han acompañado desde niños. Toda una completa formación que incluye la formación de los sentidos, artística, intelectual, social, moral y religiosa del niño, incluso abarcando la higiene y alimentación de los más pequeños, introduciendo tablas de menús semanales. De entre las creaciones propias de la autora destacamos las siguientes: El enano y el hada, La llueca, Nana a la Virgen, Chiquitín, Pajarita de las nieves y La lavanderita.        

LA LAVANDERITA:

“Lava que lava, lavando
restriega que te restriega
el río lleva agua clara;
la niña se mira en ella,
las burbujitas de plata
se hacen de nácar y perlas
Los angelitos del cielo,
al aire revolotean
haciendo coro a la niña
que canta canciones bellas.
Jugando en torno a la niña
jugando a la rueda, rueda”.

CHIQUITÍN:

“¿Quién te quiere a ti?,
bonito de tu madre.
¿Quién te quiere a ti?,
capullito en flor.
¿Quién te quiere a ti?,
boca de rubíes.
¿Quién te quiere a ti?
con el corazón”.

NANA A LA VIRGEN:

“La Virgen está sentada
junto a la gran chimenea;
al arrullo de un pimpollo,
sus ojos se cierran”.

 La creación de bibliotecas para párvulos siempre fue una constante y esencial preocupación y ocupación para esta gran maestra de maestras. Ella es consciente de que los libros hacen crecer a los más pequeños y que la lectura de los cuentos hace más feliz al niño. El libro, pues, es un verdadero tesoro que el niño debe de cuidar y fomentar dentro del maravilloso y mágico mundo de los cuentos infantiles, alimentando su imaginación y abonando sus sueños. Por ello, aboga por proporcionar a estas bibliotecas, con tiernos y sensibles cuidados, cuentos breves con letras grandes y material plástico lavable; libros de bellas escenas y dibujos con estampas y figuras expresivas  de ricos colores capaces de captar la imaginación, impresionar los sentidos, grabar el espíritu y llenar de alegría el corazón de los niños. En definitiva, libros que, al cogerlos y abrirlos, hagan las delicias de los más pequeños. Para ello, es esencial que  padres y maestras les induzcan el gusto por los libros, motivándolos a leer cuentos que les llenen de inspiración y conocimiento.

No hay que olvidar que el instante más decisivo de la vida es la infancia y que el juego es una actividad esencial del ser humano que debe introducirse ineludiblemente en la educación de los más pequeños, pues él es el medio fundamental de la auto-educación del niño. “El juego -nos dice A. Medina- es uno de los capítulos más sugestivos de la primera y segunda infancia” que “contribuye de forma muy especial a la formación de la personalidad, ayuda a desarrollar la facultad de observación, amplía la capacidad creadora y fomenta el espíritu de solidaridad”. “Ha de hacerse especial hincapié en el interés del niño en el juego, así como que el juguete y el mismo juego sean los adecuados” (juegos educativos, de colores, formas, tamaño, auditivos, de asociación inductiva y deductiva, de iniciación y operaciones aritméticas, juegos de iniciación a la lectura, de comprensión del lenguaje y de la gramática...) Por todo ello, nos advierte de “la enorme trascendencia del juego de los párvulos y la absoluta necesidad de que padres y educadores de niños pequeños conozcan las tendencias e intereses infantiles para adecuar a ellas los juegos y juguetes… Cuiden con inteligente mimo estos primeros años de la vida del niño, porque son de gran valor. Ya es axiomático en los medios preescolares que en los siete primeros años infantiles se forma la futura personalidad”. Tambiénse deben de ejercitar prácticas continuas de ejercicios de observación y análisis que contribuyan al desarrollo de la educación visual: “…el ofrecer al niño en este periodo incipiente ocasión sistemática de atender, observar, hacer comparaciones… es una impresionante labor de formación psíquica del pequeño, base y fundamento de su futura vida intelectual e iniciación de un correcto cauce científico de la reflexión”. “Hay un campo amplio de actitud lúdica sobre el que debe reflexionar la educadora de párvulos para sugerir en cada edad el juego adecuado o dejarle libertad de elección…La maestra ha de velar por la adecuación de esta actividad a la edad del párvulo… supervisar y prestar la ayuda necesaria durante el transcurso de los juegos y actividades escolares respetando su iniciativa y trabajo individual, estimulándole y sugiriéndole, orientando solamente cuando haya algún despiste o enfrentamiento”.(Educación de Párvulos. Madrid, Labor, 1967). Cuanto más pequeño es el niño más libertad de acción ha de tener en  sus juegos y actividades.

Andrés Payá Rico, en su tesis doctoral “La actividad lúdica en la historia de la educación española contemporánea” nos dice que “Con motivo de la II Feria Internacional del Juguete de Valencia, en 1963, Aurora Medina se lamenta de la escasa atención pedagógica que los fabricantes de juguetes prestan a sus productos”. “Lástima -escribe A. Medina- que nuestros proyectistas que también sirven a la industria y al turismo con calidades artísticas indudables, no se preparen y piensen un poco más seriamente en nuestros niños, destinatarios preferentes del juguete, y sirvan con sus productos los legítimos intereses educativos de la infancia” (A. Medina: “II Feria Internacional del juguete”en Revista de Educación nº:153, Madrid, 1963).

“La infancia transcurre entre sonidos, olores e imágenes”(Jhon Betjeman). Por ello, A. Medina pone de manifiesto la trascendencia de la educación de los sentidos en la formación de los párvulos, y entre las actividades que más estimulan el desarrollo de los más pequeños se encuentran, fundamentalmente, la música, la poesía y el dibujo que tienden a despertar en el alumnado sentimientos éticos. Actividades, todas ellas, ligadas a las cosas más próximas del niño: la familia, la casa, los juguetes y las primeras experiencias, influyendo poderosamente en su conducta y desarrollo armónico. Lo maravilloso y lo mágico son elementos que estimulan su imaginación, memoria, asociación y juicio. Invitarles a que se expresen jovial y libremente con palabras, gestos y ritmos es la mejor forma de educarles deleitando. La primavera, los mayos, la matanza…cualquier tema es bueno para hacer de él una actividad en la que los más pequeños viertan sus inquietudes y aprendan. Pero “es la Navidad -nos dice Aurora Medina -  la que supera en potencia formativa a todas las demás, ya que el maravilloso Misterio de Navidad rezuma impresionismo, ternura y proximidad a los chiquitines”. Los niños, con ayuda de sus maestras y de sus padres “buscan y aportan materiales, construyen montañas, puentes…, echan escarcha y nieve, colocan las figuritas, las adelantan día a día hacia el portal, preparan la gruta del Nacimiento con mimo… sitúan a los Magos con sus criados, caballos y dromedarios… Y todo esto le impresiona y le encanta al pequeño, quien con su labor culminará cantando villancicos y recitando poesías en torno al Belén de la escuela y con asistencia de los padres, que mirarán tiernamente a sus hijos, conquistados para toda colaboración escolar”. A los siempre imprescindibles villancicos tradicionales y populares ella añade dos: Herodes el malo y La cunita.

HERODES  EL  MALO:

Herodes el malo,
no te quiero, no.
¿A Jesús no quieres?
tampoco a ti yo.
Matas inocentes,
ya lo pagarás;
ellos van al cielo,
y tú nunca irás.

Herodes el malo,
no te quiero, no.
¿A Jesús no quieres?
tampoco a ti yo.

 LA  CUNITA:

-La cunita del Niño Jesús
se mece ella sola.
-No se mece…la mecen
las manos de Nuestra Señora.
-Los pañales del Niño Jesús
son de rica blonda.
-Son de lino, que hilara
la rueca de Nuestra Señora.

- Calla, pregonero,
toca la zambomba,
no digas romances
toca, toca, toca.
¿Quieres más romances
que Nuestra Señora?



       Capítulo aparte merece su dedicación y sensibilidad por la educación especial. Preocupación claramente reflejada en la obra Educación especial, equipo de material sensorial, libro ilustrado por Concha Mª Gutiérrez  Navas y realizado, según Aurora Medina, “Con el deseo de ayudar a padres y educadores en la labor de integrar en la sociedad a estos niños… que, estando en la edad escolar, necesitan de una educación especial”. Y, continúa diciéndonos que “El docente, necesario siempre en todo proceso educativo, juega un papel aún más importante en la educación especial porque su labor comienza por descubrir la aparición de las aptitudes del niño, con el fin de ejercitarlas mediante los juegos y ejercicios adecuados”. Y para ello, se elige como método universal “El juego porque los niños deficientes son, ante todo, niños y… jugar es una necesidad y un privilegio del cual hay que dejarles aprovechar al máximo”. “El juguete tiene una acción psicológica importante porque es un medio para interesar a los niños en la vida cotidiana, para hacerles sentirse iguales a los demás”. “Por ello, los juguetes, aunque adaptados a la edad, motricidad y deficiencias específicas de cada niño, deben ser juguetes normales que no atraigan aún más la atención del niño hacia sus propias limitaciones”. Y todo ello sin olvidar el fin fundamental que no es otro que los propósitos terapéuticos. “Padres, investigadores y educadores deben de saber que es indispensable que el niño juegue”. Es a través del juego donde el niño alcanza la posesión del mundo exterior, donde se estimula el sentimiento comunitario, la afirmación de su personalidad, el descubrimiento y desarrollo de valores morales, la tendencia a la superación y la alegría de jugar. Pues para el niño -ya lo dice Chateau-  jugar es gozar. Y entre los múltiples tipos de juegos que se proponen se destacan los de educación artística en sus diversas manifestaciones: cantos, danzas, instrumentos musicales (xilófono, tambor, sonajas...), juegos plásticos (pintura, moldeado, construcciones, didac 2, guiñol...) y destacando, de entre los juegos generales o colectivos, el siempre ameno e instructivo juego de la tienda, donde se compra, se vende y se desarrollan diferentes aptitudes.  

       Su alta formación y conocimientos le permitieron formar parte de varias comisiones, jurados y tribunales nacionales designados por el Ministerio de Educación y Cultura; convocar y participar en numerosos cursos, conferencias y seminarios dedicados a la educación del profesorado, organizados por Magisterio Español, la universidad, el Museo Pedagógico Nacional de Madrid, la Fundación Internacional de la Lengua española, el Instituto  “San José de Calasanz” de Ciencias de la Educación , la OMEP-España y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. También intervino activamente en el memorial homenaje que la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil rindió al catedrático de universidad Arturo Medina (investigador del folklore y literatura infantil) acaecido en Sigüenza (Guadalajara) el 24 de junio de 1995. En el ámbito internacional, intervino en varios cursos y congresos convocados por la OMEP y el Centro Internacional de la Infancia, organismos ambos dependientes de la UNESCO.

         Su ingente labor cruzó fronteras y muchas de sus ideas han servido de base o aprovechamiento a numerosos especialistas en educación infantil. Entre sus expresiones favoritas figura: “Si yo tengo una moneda y otra persona tiene otra y las intercambiamos, cada una  queda con una moneda. Pero, si yo tengo una idea y otra persona tiene otra y las intercambiamos, cada una tendremos dos ideas”.

Tras una longeva vida, dedicada la mayor parte de ella al estudio y actividad de la Educación Preescolar,  fallece en Madrid el día 18 de octubre de 2007, a la edad de 97 años.  

        En septiembre de 2005, se publica y presenta en Montalbo el libro: “Imágenes de nuestra historia”. Casual y curiosamente entre sus páginas hay tres (la 116, 133 y 135) en las que aparecen unos niños montalbeños en edad escolar (años 1964, 1966 y 1968) con el libro: “Cuentos, juegos y poesías” de Aurora Medina. Esta fortuita incursión es, por el momento, el único reconocimiento que el pueblo de Montalbo ha hecho a su hija más ilustre.

No quisiera dejar de mencionar que esta reputada montalbeña nació en la antigua Casa Cuartel que la Guardia Civil tenía en Montalbo y que se levantaba en la calle La Cruz, junto al mismo lugar en donde hoy se alza el Centro Público de Educación Infantil y Primaria. Lugar este extraordinariamente ideal para instalar una placa en honor a esta distinguida montalbeña que dedicó toda su vida a la educación y enseñanza de los más pequeños. O mejor aún, que nuestro pueblo le dedicara una calle; hecho este que, a más de meritoriamente justo, sería total y encomiablemente novedoso en la historia de Montalbo, en donde por vez primera una calle llevaría el nombre de una mujer montalbeña.

 

 
Mª Teresa López del Castillo, Luís Romero Jiménez, Trinidad Crespo Álvarez y Amalia Bayón Álvarez, compañeros de Aurora Medina de la Fuente,  escribieron y publicaron en “Nueva Alcarria”, “La Tronera del Bierzo”e Internet, pequeñas biografías con bellos perfiles, elogios y semblanzas de esta ilustre montalbeña. De ellos me he servido para confeccionar, en parte,  este breve panegírico y desde aquí debo expresarles mi agradecimiento por su extraordinaria información plasmada en tan interesantes escritos. Y, por supuesto, mi especial agradecimiento a Carlos Muelas Ramírez y a Aurora Morales de la Fuente, por sus generosas aportaciones para la realización de este proyecto. Todo sea para que la vida y obra de esta ilustre montalbeña, figura indiscutible y relevante en la educación preescolar del siglo XX en España, sea más conocida por todos y, muy especialmente, por sus paisanos.

Por último, es nuestro deseo expresar nuestra admiración por esta gran montalbeña. Ella, con su ingente labor en pro a la enseñanza de los más pequeños, supo contribuir de forma especial a mejorar la educación preescolar en España, abriendo un sendero por el que hoy tantos niños caminan. Por ello, y para que se conozca y recuerde su obra en el futuro, deseamos que, un día no muy lejano, el pueblo de Montalbo, en justo reconocimiento, le rinda el más merecido homenaje.  ¡Que así sea!

Antonio Escamilla Cid.