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Montalbo a través de los libros

MONTALBO A TRAVÉS DE LOS LIBROS

 

     Con el presente estudio bibliográfico pretendemos mostrar el importante patrimonio cultural que para Montalbo constituyen las obras impresas que, de una u otra forma, se refieren a nuestro pueblo. Ellas son tesoro inestimable de nuestro acerbo cultural.

     Entre 1325 a 1326 se escribe el “Libro de la Caza” del  Infante D. Juan Manuel, gran Señor de Villena y, por ende, dueño y señor de las Tierras de Montalbo. En él se describe con gran perfección parte de la geografía del obispado de Cuenca; mencionándose repetidamente a Montalbo con su laguna. Dicha obra constituye para nuestro pueblo un hito señero por ser el primer libro que se habla de Montalbo. Con él iniciamos el camino bibliográfico de nuestro pueblo

     Pasarán dos siglos para encontrarnos con los llamados Censos de la Corona de Castilla (1528, 1536, 1541, 1561 y 1591). En todos ellos, y muy especialmente en el de 1591, popularmente conocido como El Censo de los Millones, aparece la Villa de Montalbo, con su tierra y sus concejos de Villar de Cañas y El Hito.

     Dentro del siglo XVII, merece especial mención la obra de Martín Rizo Historia de la muy noble y leal ciudad de Cuenca (1629), en donde se describe el linaje de los Coellos y Señores de Montalbo, así como la laguna de este lugar. En el mismo año se publica el libro Historia de la antigüedad, nobleza y grandeza de la villa de Madrid (1626), de Jerónimo de Quintana y en cuyas páginas podemos leer los orígenes de la Casa de los Coellos y del Señorío de Montalbo. En 1639 Tirso de Molina publica su Historia General de la Orden de Nuestra Señora de las Mercedes, y es en el tomo II de esta obra de Fray Gabriel Téllez cuando, al escribir sobre la fundación del monasterio de las Mercedarias Descalzas en Madrid, año 1610, se cita como patrona de dicho monasterio a Dª María de Miranda, viuda de D. Juan Arista de Zúñiga, señor de la villa de Montalbo. En 1651 Juan Muriel publica un breve escrito de 19 folios sobre propiedades de tierras en Villar de Cañas, con noticias de pleitos con el señor de Montalbo, bajo el epígrafe Por don Diego Coello Dávila y Pacheco, marqués de Navamorcuende, señor de la villa de Montalvo, en el pleito con el concejo y vecinos de Villar de Cañas, del término de Montalvo”, (Granada, Imp. Real, 1651).

En el siglo XVIII la primera publicación que hace referencia a Montalbo la encontramos en Representación que hace don Cristóbal de Moscoso y Montemayor, Conde de las Torres, Marqués de Cullera, Señor de la Albufera, Gentil-hombre de la Cámara de S. M. y Capitán General…al Rey Nuestro Señor (Madrid, 1722), obra que hace referencia al linaje de los Coellos y Señores de Montalbo. Otra es el Memorial ajustado, hecho de orden del consejo-pleno a instancia de los señores fiscales, del expediente consultivo…sobre el contenido y expresiones…obispo de Cuenca, don Isidro Carvajal y Lancaster  (Madrid, 1768), obra que incluye las causas seguidas contra el obispo de Cuenca y algunos curas de su diócesis y en la que debemos destacar la referente a la inmunidad eclesiástica producida por los sucesos ocurridos en la villa de Montalbo por un vecino, el alcalde y el cura de este pueblo. Un año antes, 1761, Bernardo Breña publica Compendio histórico y geológico, origen y antigüedad de la casa del Marqués de Fuentesol y de Cañete, y de los apellidos de Bracomonte, Dávila, Coello, Hurtado de Mendoza y otros de su ascendencia (Madrid, 1761). En 1792, Capistrano de Moya escribe Noticias de las excavaciones de la Cabeza de Griego, en donde describe y copia las inscripciones epigráficas de la lápida sepulcral del obispo Senfronio, guardadas en una cuadra de Montalbo. Pero, sin duda alguna, las publicaciones más importantes que en este siglo se hacen para Montalbo son el tomo I del Compendio de matemáticas puras y mixtas para  instrucción de la juventud (Madrid, 1794) y Arte de medir tierras y aforar los líquidos y sólidos (Madrid, 1796), del insigne montalbeño Francisco Verdejo González.

      Con el inicio del siglo XIX, e impulsados por los ideales de la Ilustración, se produce un considerable aumento de las publicaciones y será en este siglo donde nos encontremos con varias e interesantes referencias bibliográficas sobre Montalbo. La primera la encontramos en el Diccionario de los más ilustres profesores de Bellas Artes en España, de Juan Agustín Ceán Bermúdez (Madrid, 1800), en donde se menciona al ilustre montalbeño Joseph Murguía. Un año más tarde sale el tomo II del Compendio de matemáticas puras y mixtas para instrucción de la juventud (Madrid, 1802) del ya citado prestigioso montalbeño Francisco Verdejo González. En el mismo año, Capistrano de Moya, párroco de Fuente de Pedro Naharros,  recoge y publica el texto completo de la inscripción sepulcral del obispo Senfronio de Segobriga bajo el epígrafe Trozos de unas lápidas sepulcrales halladas recientemente en Cabeza del Griego, junto a Saelices y hoy existentes en la villa de Montalbo en casa del Licenciado Don Josef Illescas, Abogado de los Reales Consejos y alcalde mayor de dicha villa, que Francisco Fuero descubrió por causalidad en 1790 en el pajar de la casa de José Illescas, y que con gran acierto copió y envió a la  RAH, indicando el lugar en donde se encontraban y en qué estado los había visto.

      A mediados del XIX se realiza el ingente Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España (1845-1850), bajo la dirección del eminentísimo Pascual Madoz. En las páginas de esta magna obra podemos extraer muchas e importantes informaciones sobre Montalbo.

      Otras obras interesantes para nuestro pueblo y publicadas en este siglo XIX son Repartimiento de la contribución territorial y de la industria y el comercio de todos los pueblos de la provincia de Cuenca en el año 1852. Historia de la muy N. l. e I. ciudad de Cuenca y del territorio de su provincia y obispado de T. Muñoz y Soliva (Cuenca, 1866-1867); Crónica de la provincia de Cuenca (1869) de Pedro Pruneda; Descripción física, geológica y agrológica de la provincia de Cuenca (Madrid, 1875) de Daniel Cortaza; Una Tésera celtíbera. Datos sobre las ciudades celtibéricas de Ergávica, Munda, Céntima y Contrebia (BRAH, 1877) por A. Fernández-Guerra y Orbe; Narraciones militares de la Guerra Carlista de 1869 a 1876, por el Cuerpo del Estado Mayor del Ejército (Madrid, 1879); Nomenclátor ilustrado de la provincia y obispado de Cuenca, por Isidro de Molina Fernández-Moreno (Cuenca, 1883); Diccionario geográfico, estadístico, histórico, militar y municipal de España, de P. Rivas y Sanz (Madrid, 1833); “España. Sus monumentos y artes. Su naturaleza e historia. Castilla la Nueva, II: Guadalajara y Cuenca”, publicada en 1886 por J.M. Cuadrado y Vicente de la Fuente y “El consultor conquense.Guía ilustrada de la provincia de Cuenca” (Cuenca, 1894) de Santiago López Saíz.

     Dentro del siglo XIX, Francisco Verdejo Páez, geógrafo, astrólogo y matemático, hijo del prestigioso matemático montalbeño, Francisco Verdejo González, escribevarias obras propias de su disciplina, entre las cuales hemos de destacar Guía práctico de agrimensores y labradores (Madrid, 1822), Principios de geografía astronómica, física y política (Madrid, 1945), Elementos de historia universal y, sobre todo,  Descripción general de España e islas pertenecientes a ella (Madrid, 1927) en donde se dice: Montalbo, villa en otro tiempo muy considerable, situada sobre una altura, con ruinas de un castillo, terreno salitroso y dos lagunas (Tomo I, pág.194). Otro miembro de esta familia, Mª Teresa Verdejo y Durán (hija del montalbeño Nicolás Verdejo González), poetisa del romanticismo español que mereció los elogios de Emilia Pardo Bazan y fundadora de la revista La Mujer, escribe Catalina Cornaro (Zaragoza, 1852), Ecos del corazón: ensayos poéticos (Zaragoza, 1853) y La estrella de la niñez (Zaragoza, 1854). En el mismo 1854 se publica la Biografía del M.I.Sr.D. Nicolás Verdejo González (Zaragoza, 1854). Al año siguiente, y con 24 años de edad, muere Mª Teresa Durán y en ese mismo año el impresor Antonio Gallifa publica Biografía de la distinguida poetisa señorita María T. Verdejo Durán (Zaragoza, 1885).

     Durante prácticamente todo el siglo XX, y de forma muy especial en el último cuarto de este siglo, se produce una eclosión nacional de publicaciones de temas locales. Montalbo, como inmediatamente vamos a ver,  entrará de lleno en esta corriente.

     En 1921, y con motivo de la temprana muerte del Siervo de Dios Hermano Benjamín Antonio (Pedro Romero Serrano), muerto en olor de santidad, se inicia una larga serie de reseñas biográficas en las que Montalbo tendrá una especial referencia. La primera comienza con El Diario de Burgos (6 de junio de 1921) en cuyas páginas se recoge la Solemne conmemoración en Bujedo del fallecimiento  del Hno. Benjamín Antonio, muerto en olor de santidad. Y a dicha reseña se sumaran, entre muchas otras, las siguientes obras: Choix de notices. Sección de semblanzas necrológicas de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de la Salle (Tomo I, año 1921); Un fervoroso amante de la Eucaristía, por Javier Domingo (Madrid, 1934); Lamparilla del Santuario (s. imp. s. a); Un Alma Eucarística (Bujedo, 1942); Boletines del Hno. Benjamín Antonio (Bujedo, 1946-1954); revista Distrito, nº:67 (Arcas Reales, 1971); Sembraron con amor, de Saturnino Gallego (San Sebastián, 1978) y, como más reciente de todas, ya iniciado el siglo XXI, El aroma del romero, escrito por Emilio L. Mazariego (Bujedo, 2006).

      El 31 de enero de 1928, en El Día de Cuenca (nº:1894, año XVI) se inserta, dentro de la sección Conquenses ilustres, una interesante reseña biográfica del montalbeño Francisco Verdejo González, firmada por J.M. Álvarez Martínez del Peral, y en donde D. Julio Díaz Grueso, natural y, por entonces, párroco de Montalbo, aporta importante donde información.

      También hemos de señalar por su importancia las siguientes obras: Cuenca. Guía Larrañaga, de J. Larrañaga Mendía (Madrid, 1929); D. Juan Manuel. Biografía y estudio crítico, de A. Jiménez Soler (Zaragoza, 1932);  Martirologio de Cuenca, de S. Cirac Estopeña (Barcelona, 1947) y en cuyas páginas se incluyen breves rasgos biográficos de los ocho mártires montalbeños asesinados durante la Guerra Civil del 36; La geografía conquense en el Libro de la Caza, RABM, nº:54 (Madrid, 1948) de M. Cardenal de Iracheta; Mapa geológico de España, hoja nº:633, del Instituto Geológico Minero (Madrid, 1950); Crónica de la coronación de Nuestra Señora de las Angustias, de M. Álvarez Chirveches (Cuenca, 1957; VII Congreso Eucarístico Comarcal. Belmonte de Cuenca, mayo 1964, del M.E.C. Dirección General de Bellas Artes (Madrid, 1964); Exposición de arte sacro, Cuenca, mayo 1966, Dirección General de Bellas Artes (Madrid, 1966); Glorias conquenses de Mª Luisa Vallejo y Guijarro (Cuenca, 1977); Inquisición y moriscos en Cuenca, por M. García Arenal (Madrid, 1978); Catálogo de pasajeros a Indias, de Mª Galbis Díez (Madrid, 1980); Priores Santiaguistas de Uclés (Cuenca, 1982) y Uclés, capital de un estado (Cuenca, 1983) de A. Horcajada Garrido, obras ambas en donde se reseña al ilustre montalbeño Bartolomé Pérez Espejo, obispo prior de la Orden de Santiago en Uclés; Lugares y personas para la historia de Montilla del Palancar, de A. Navarro García (Cuenca, 1982); La desamortización en la provincia de Cuenca, de F. González Marzo (Cuenca, 1985) y del mismo autor La desamortización de Madoz en la provincia de Cuenca (Cuenca, 1993); Historia y cosas de Villar de Cañas, de R. Pardo Ruiz (Madrid, 1986; la magna e importantísima obra Catalogo Monumental de la Diócesis de Cuenca, de Santos Saíz (Cuenca, 1987); Familia, población y sociedad en la provincia de Cuenca. 1700-1987, de D. Sven Reher (Madrid, 1988); Guía de los espacios naturales de Castilla la Mancha, de J. A. González Martín y A. Vázquez González (Toledo, 1991); Castillos de Cuenca, de J. L. Rodríguez Zapata (Cuenca, 1992) y, del mismo autor, La guía de Cuenca (Cuenca, 1993); Toponimia conquense, de H. Cordente Martínez (Cuenca, 1993); Anales de Historia del Arte, nº:4 (1993-1994) con importantes referencias al montalbeño José Murguía, grabador español del siglo XVIII; Caballeros de la Orden de Santiago. Siglo XVIII, por E. de Càrdenas Piera (Madrid, 1995) con especial referencia al montalbeño J.A.Jaramillo y Loaisa y Vázquez de Tablada; Luís Miguel Dominguín, por C. Abella (Madrid, 1995) en donde se menciona y se fotografía a D. Julio Díaz Grueso, sacerdote montalbeño que ofició la ceremonia nupcial del torero; Bibliografía básica para la historia de Cuenca, de A. Herrera García (Cuenca, 1996); Por tierras de Cuenca, de P. M. Ibáñez (Madrid, 1997); Nomenclátor de pueblos que han pertenecido a la provincia y obispado de Cuenca, de B. Marcos Huertas (Cuenca, 1997); Flora y vegetación de las lagunas y humedales de la provincia de Cuenca, de Santos Cirujano (Madrid, 1995); Genealogía de don Francisco Coello de Portugal y Quesada, por A. Nicás Moreno, en BIEG nº:169 (Jaén, 1998); La orfebrería en el siglo XVI, en la provincia de Cuenca, de A. López-Yarto Elizarde (Cuenca, 1998); Noticias de bordadores en Cuenca durante el siglo XVIII, por Mª Luz Rokiski, en Boletín Asociación de Amigos del AHPC, nº:0 (Cuenca, 1998); Noticias de los pasajeros conquenses a Indias. Siglo XVI (1492-1599), por P. Izquierdo Gimero (Cuenca, 1998); Lagunas manchegas, por José Jiménez, en revista Biológica nº:19 (Madrid, 1999); Historia del grabado en España, de Antonio Gallego (Madrid, 1999) con referencia al montalbeño José Murguía; Historia del Colegio Imperial de Madrid, de J. Simón Díaz (Madrid, 1992), obra esta en donde se reseña a los ilustres montalbeños Juan Escamilla y Francisco Verdejo González; Catálogo de escritores conquenses, de J. L. Muñoz (Cuenca, 1998); Escritoras españolas del siglo XIX; de Mª C. Simón Palmer (Madrid, 1991); Escritoras románticas españolas, por Marina Mayoral (Madrid, 1990); Antología poética de escritoras del siglo XIX; por Susana Kirkpatrick (Madrid, 1992) y Las Guerras Carlistas en Cuenca, por M. Romero Saíz (Cuenca, 1997).

      De entre todas las importantísimas obras de Dimas Pérez Ramírez, destacamos Los Señores de Villarejo de la Peñuela y su castillo renacentista, revista Cuenca, nº:13 (Cuenca, 1978), Catálogo del Archivo de la Inquisición de Cuenca (Madrid, 1982), Guía del Archivo Diocesano de Cuenca (Cuenca, 1988) y Tarancón en la historia (Tarancón, 1994).

      Mención especial merecen las obras, íntimamente comprometidas con la educación infantil, de la más ínclita de las montalbeñas, Aurora Medina de la Fuente, primera mujer española nombrada Delegada Provincial de Cultura. De entre su ingente labor como escritora, destacamos los siguientes libros: Educación de párvulos (Madrid, 1955), Aventuras de Juan José (Burgos, 1958), Bibliografía infantil recreativa (Madrid, 1958), Cuentos, juegos y poesías para los pequeños (Madrid, 1961), Can y Me aventureros (Burgos, 1964), Juegos infantiles (Madrid, 1965), Historia de un viejo tren (Madrid, 1967) La casa del monte (Madrid, 1972) y Educación preescolar (Madrid, 1975-1976).

      En la década de los ochenta, la actividad de las publicaciones locales llega a su mayor apogeo. Instituciones y particulares irrumpen con fuerza publicando temas locales y provinciales. A tal respecto, Montalbo será uno de los primeros pueblos de la provincia de Cuenca que publique su historia.

      En 1985, el montalbeño Antonio Escamilla Cid publica el libro Montalbo (Opúsculo para su historia), primera obra monográfica sobre la historia de este pueblo; un año más tarde Las conflictivas relaciones entre Iglesia y Estado en la provincia de Cuenca, durante Carlos III (Madrid, 1986); Glorias Montalbeñas (Madrid, 1994) y, ya entrado el siglo XXI, Montalbo en mi recuerdo (Madrid, 2003), Recuerdos de ausencia blanca (Madrid, 2004) y Aurora Medina de la Fuente, semblanza biográfica de una ilustre montalbeña del siglo XX (Montalbo, 2012). Entre sus varias contribuciones en  obras de otros autores destacamos la realizada en Tarancón en la historia, de Dimas Pérez Ramírez.

      Otro Montalbeño, Manuel Fernández Grueso, es autor de numerosos artículos e interesantes artículos publicados a través de Internet, de entre los cuales destacamos: Notas para un castillo; Peleles en Montalbo; Danzantes en Montalbo; De las aguas de la laguna a primer ministro de Fernando VI; Pedro de Valdemoro; Esteban Coello, III Señor de Montalbo; Historia y genealogía: Iglesia de Montalbo; Joseph Murguía  y  El órgano de la iglesia de Santo Domingo de Silos, 1765.

Lugar destacado merecen los poemarios del también montalbeño Lucrecio Serrano Pedroche, catedrático de literatura, Cuestión de supervivencia (Albacete, 1998), Uclés o mi motivo (Albacete, 1999), En las orillas de Málaga (Madrid, 2008),  Mi viaje a tu locura (Albacete, 2009) y María (Albacete, 2010). Así como sus importantes colaboraciones en obras como Literatura española contemporánea (Madrid, 1986) y Enseñanza de la lengua en la educación secundaria (Madrid, 1992).

También debemos mencionar algunas de las numerosas obras del catedrático de literatura y vicerrector de la UNED, Miguel Ángel Pérez Priego, como El teatro de Diego Sánchez de Badajoz (Cáceres, 1982); El príncipe don Juan, heredero de los Reyes Católicos y la literatura de su época (Madrid, 1997); Estudios sobre teatro del renacimiento (Madrid, 1998) y en colaboración Historia de la literatura española de la edad media y siglo de oro (Madrid, 1977) y Lengua y literatura española (Zaragoza, 1980).

       Ya en el siglo XXI, en 2002, se publica el Diccionario de personajes conquenses, de H. Priego Sánchez y J. A. Silva y, un año más tarde, El repertorio bibliográfico conquense, de J. L. Calero López de Ayala. Más es en este siglo donde interrumpen en el campo de la publicación tres montalbeñas: Carmen Rubio Cid, que publica algunos de sus poemas en la obra colectiva Con voz propia (Madrid, 2003) y Hablan los poetas. Con plumas y pinceles (Alicante, 2008); Vicenta Moreno Montalban con su libro Historia de mi vida en mis dos países (Cuenca, 2004) y la periodista Pilar Rodríguez con su obra gráfica Castillos de paja (Cuenca, 2006).

       Una de las publicaciones más importantes para la historia bibliográfica de nuestro pueblo es, sin duda alguna, Imágenes de nuestra historia(Montalbo, 2005). Un libro publicado por el Ayuntamiento de Montalbo y gracias a la desinteresada y ferviente colaboración de todo un pueblo que, a su vez, se ha sentido profundamente orgulloso de verse reflejado en todas y cada una de sus páginas.

       En 2010 se publica la obra Francisco Verdejo, un mahtemático olvidado de D. Gonzalo Díe Fagoaga. Una extraordinaria biografía del ilustre matemático Montalbeño, en la que se incluyen numerosas notas biográficas de su no menos ilustre hermano, también montalbeño, Nicolás). 

      Por último, en el 2011, se publica la edición facsímil del libro Arte de medir tierras y aforar los líquidos y solidos del montalbeño Francisco Verdejo González. Hecho, este,  que avala la importancia y especial valor de esta obra.

Antonio  Escamilla  Cid.